Si tu pequeño tiene la nariz congestionada y prefieres probar con tratamientos naturales, a continuación te presentamos los mejores remedios caseros para tratar la nariz congestionada en bebés. Por supuesto, si ves que el problema se extiende en el tiempo se agrava será fundamental acudir al pediatra, pero siempre puedes complementar su tratamiento con estos remedios caseros efectivos, seguros y naturales para tratar la nariz congestionada en bebés.

Vapor y eucalipto

Uno de los mejores remedios caseros para la nariz congestionada en bebés y niños es aplicarles vapor y combinarlo con una hoja de eucalipto. Para realizar este remedio natural tendrás que hacerte con algunas hojas de eucalipto y hervirlas en agua durante unos cinco minutos. Después el bebé o el niño tendrá que inhalar el vapor, con lo que si se trata de un bebé pequeño lo mejor es colocarlo cerca de él, pero sin acercarlo en exceso. Este truco es mejor para bebés y niños más mayores, ya que puede resultar algo fuerte para los más pequeños, pero sin duda es interesante para limpiar sus vías respiratorias con un remedio totalmente natural.

Masajéale la nariz

Del mismo modo, otro remedio casero especialmente interesante para la nariz congestionada en bebés pasa por masajearle la nariz. Para despejar la nariz de los peques lo mejor es hacerlo realizando masajes en la zona de las aletas nasales. Para realizar este masaje natural hay que colocar los dedos anulares debajo de los ojos de los niños, e ir masajeando sus mejillas con movimientos circulares. Más tarde, recomendamos masajear las aletas de la nariz durante veinte o treinta segundos, y repetir el proceso hasta que la nariz del bebé se descongestione y sientas que respira mejor. Si se trata de un niño algo más mayor podrás preguntarle si ya siente un poco de alivio para que te explique sus sensaciones.

Cebolla en trozos

Otro remedio casero que también funciona muy bien para la nariz congestionada en bebés es utilizar cebolla troceada. Se trata de un remedio casero que se basa en cortar la cebolla en cuatro partes diferentes y ubicarla cerca de los niños o de los bebés mientras ellos duermen. Como tiene un olor tan fuerte los niños y bebés despejarán su nariz casi sin darse cuenta.

Un masaje entre las cejas

Del mismo modo, otro remedio casero especialmente interesante para la nariz congestionada en bebés es el masaje entre las cejas. Se trata de una técnica de acupresión que forma parte de la medicina tradicional china y lleva miles de años siendo eficiente. Para realizarlo se debe empezar ubicando los dedos dónde empiezan cada una de las cejas, con la cabeza del bebé inclinada. A continuación se debe deslizar los dedos hasta la mitad de cada una de las cejas dando masajes circulares y manteniendo la presión de forma constante. Con la presión se estimularán las secreciones y se despejarán los senos paranasales.

Si quieres conocer más remedios caseros y totalmente seguros para tratar la nariz congestionada en bebés, en kicktopick.com/congestion-bebe/ puedes encontrar muchas más opciones interesantes y totalmente naturales.

Hidrátale bien

Por otro lado, sin duda la hidratación también es fundamental para eliminar la nariz congestionada en bebés. Si el pequeño tiene la nariz congestionada tendrás que darle leche (materna o de fórmula), de forma más frecuente. También puedes darle líquidos calientes o papillas si ya está empezando con la alimentación sólida. Los bebés hidratados no solidificarán los mocos ni sufrirán de congestión, y además estos líquidos adelgazan la mucosa y permiten drenarla de manera eficiente.

Calmante sinusal homeopático

Si buscas un remedio natural diferente, el calmante homeopático sinusal será una buena alternativa para que tu bebé pueda respirar mejor, sobre todo por las noches. Este calmante acompañado del Mucus Clear también será una buena alternativa.

Usa un humidificador

Otro de los mejores remedios caseros para prevenir la nariz congestionada en los bebés pasa por utilizar un humidificador, que podrás añadir a la habitación del pequeño. La humedad extra es necesaria para evitar que los mocos puedan secarse y llegar a bloquear la nariz del bebé.

Utiliza compresas calientes

Además, las compresas de agua caliente también pueden ayudar a los peques. Puedes coger una servilleta, un pañuelo o una toalla y sumergirla en agua caliente. No te olvides de escurrirla para no mojar al bebé en exceso y ponla sobre su nariz (siempre con cuidado de que esté tibia y no quemarle). Con este truco los mocos se vuelven más líquidos y podemos sonarles la nariz sin problemas.

Los probióticos serán tus aliados

Sin duda los probióticos serán una buena alternativa para suministrar al bebé y conseguir fortalecer su sistema inmunológico. De esta forma, será más sencillo prevenir que puedan enfermar, y resultará mucho más fácil acabar rápidamente con la nariz congestionada.

Vaselina

Colocando algo de vaselina en el labio superior de los bebés podrás proteger su piel de los mocos y de la limpieza constante de estos. Las camisetas extra suaves o las toallitas especiales también serán interesantes para prevenir este problema.

La inclinación es interesante

Finalmente, es importante tener en cuenta que la inclinación puede ayudar a los bebes a drenar mejor sus mocos por la garganta, para que no se queden dentro de su nariz provocándoles congestión. Para ello, una gran alternativa pasa por ubicar una almohada entre los resortes de su cuna y el colchón, teniendo cuidado siempre de que éste quede un poco inclinado.

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